Metodología

METODOLOGÍA

Metodología de trabajo Mullor

La metodología de trabajo de Mullor y nuestro compromiso con ella es el reflejo de nuestra filosofía de servicio y nuestro valor diferencial como empresa proveedora.

 

El abanico de servicios ofrecidos y desarrollados por Mullor es muy amplio.

 

Por ejemplo, las capacidades técnicas y los recursos necesarios para la prestación de un servicio de jardinería en una escuela, son muy distintos de un servicio de limpieza o de una industria farmacéutica. Y a su vez, los requerimientos de servicio de una acería, son muy distintos de una sede corporativa en la que los clientes más importantes de una multinacional son atendidos.

 

Todos estos requerimientos son críticos, importantes y distintos para cada cliente y cada servicio.

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Aún y así, detrás de cada cliente nosotros vemos los mismos ingredientes fundamentales de metodología de trabajo y los mismos retos como gestores de servicios.

Ingredientes fundamentales

Nuestra metodología, contrastada y mejorada durante años, y se basa en 8 ingredientes fundamentales.
  • 1.- Comprometerse con lo planificado y acordado.
  • 2.- Poner el cliente como primera prioridad.
  • 3.- Plantear lo que es posible.
  • 4.- Focalizarnos en lo que sabemos hacer.
  • 5.- Respetar al que realizará el servicio.
  • 6.- Predicar con el ejemplo.
  • 7.- Estar con el cliente.
  • 8.- Añadir sabores, texturas, innovación y flexibilidad a gusto del cliente.

Con estos ingredientes construimos proyectos de servicio que aportan valor para nuestros clientes y son sostenibles en el tiempo.

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Nuestro compromiso con esta metodología de trabajo es también nuestro compromiso con nuestro equipo humano. Y con nuestros clientes.

Ingredientes de nuestra metodología de trabajo

1.- Comprometerse con lo planificado y acordado

Somos una empresa que desea cumplir lo acordado con los clientes. Por ello partimos de un principio: debemos saber lo que el cliente espera. Solo podremos hacer lo que espera si lo sabemos.

Es fundamental entender qué es lo que el cliente quiere y tener un canal para hablar. Y en base a esto planificar, desarrollar un servicio estructurado. Medible, contrastable y con calidad objetiva.

2.- Poner el cliente como primera prioridad.

El departamento comercial desea vender nuevos servicios, pero también se le exige que venda servicios que sean coherentes. Que sean posibles técnicamente, sostenibles económicamente y satisfactorios para los usuarios.

Su preocupación es asegurar que el servicio es plenamente factible y satisfactorio para todas las partes interesadas. Si el cliente es lo primero, tiene que serlo desde el primer momento en que se desarrolla cómo será el servicio.

3.- Plantear
lo que es posible.

Cuando ofrecemos un servicio a un cliente, ofrecemos la ejecución de un proyecto, que tiene que ser evaluado técnicamente. Que tiene que ser evaluado a nivel de recursos humanos, de formación y de prevención de riesgos.

Con un trabajo en equipo, de dedicación de recursos y de trabajo previo. Para que cuando se desarrolle o evolucione sea motivo de satisfacción para todos. Invirtiendo y trabajando en equipo el resultado es mejor.

4.- Focalizarnos en lo que sabemos hacer.

Sabemos en qué somos muy buenos, cómo y en qué circunstancias. Fruto de las necesidades de nuestros clientes hemos crecido con el tiempo, ampliado nuestra base de servicios, desarrollado en la mayoría de ámbitos geográficos y de servicio una alta eficiencia operativa.

Aun cuando nuestro ámbito de actuación es amplio, nos seguimos considerando una empresa mediana. Honesta en las propuestas y las soluciones.

Nuevos clientes son fruto de la ilusión y de la consciencia que deseamos y seremos capaces de hacerlo bien, manteniéndonos focalizados y coherentes.

5.- Respetar al que realizará el servicio.

Nuestra metodología de trabajo se basa en poner a nuestros trabajadores en el epicentro del servicio. Y saber ponerse los que organizan la gestión de los servicios, y la gestión de la empresa en su lugar.

No plantean nada que no harían ellos mismos los que venden o dirigen un servicio. Nuestra experiencia personal y nuestro respeto a las personas nos obligan a ser conscientes de que la inmensa mayoría de los servicios están en manos de la buena voluntad, las ganas y la responsabilidad de las personas, que están cara a cara con el cliente.

6.- Predicar
con el ejemplo.

Un servicio bien planificado, factible y sostenible necesita además una importante dosis de seguimiento y acompañamiento.

Los servicios los llevamos a cabo personas que a su vez interaccionan con otras personas, y cualquier pequeño cambio a nivel humano es susceptible de necesitar un replanteamiento de nuestro trabajo.

Nada es sostenible satisfactoriamente sin el seguimiento. Este es también un factor de coste que no podemos olvidar en el momento de plantear un proyecto. Toda la organización tiene que estar orientada a la calidad de los servicios contratados por nuestros clientes.

7.- Estar
con el cliente.

Estar con el cliente. Acompañarlo. Como proveedor de servicios debemos responder y atender a nuestros clientes. Estar presentes con agilidad, interés y velocidad. Acompañarlo en sus procesos de decisión, crecimiento y evolución.

8.- Añadir sabores, texturas, innovación y flexibilidad a gusto del cliente.

Cada cliente se parece a otro en algún aspecto, o incluso en muchos. Sin embargo, también es distinto a cualquier otro. Reconocer la diferencia. Reconocer y adaptarnos a la diversidad como proveedor especializado. Aportar nuestra experiencia para mejorar el servicio que reciben nuestros clientes.

Nuestra metodología está diseñada y aplicada para gestionar toda la complejidad
de la gestión de servicios de modo fiable.
Nuestros profesionales, nuestra coordinación y nuestras tecnologías del trabajo consiguen que cada cliente tenga la solución a su medida; cada día.
Conseguimos que nuestros clientes tengan la tranquilidad que para ellos es fácil tener los servicios que necesitan cuando los necesitan: como encender una luz.

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