/ noviembre 7, 2021/ RSE, Seguridad Alimentaria

En este artículo os vamos a explicar qué relación hay entre la resiliencia del agua y la seguridad alimentaria y porqué es tan necesario que la industria alimentaria tiene adopte protocolos de higiene, limpieza hasta de diseño de sus instalaciones.

¿De dónde proviene el uso de la palabra la resiliencia? El primer uso de la palabra se atribuye a Francis Bacon, un estadista y filósofo del siglo XVII que la usó para describir ecos. Entonces, en sus orígenes, la palabra significaba resurgir.

¿Qué es la resiliencia del agua?

Pero en el contexto de la sostenibilidad, definir la resiliencia es algo más difícil. En las décadas de 1960 y 1970 la resiliencia se introdujo como un término dentro de ciencia ecológica, pero en la década del 2000 el término se amplió para incluir sistemas socioecológicos en la medida en que el enfoque de la conexión de seguridad de los alimentos, agua y energía y comenzó a echar raíces.

En general, la resiliencia es la capacidad de los sistemas socioecológicos para resistir y recuperarse de los impactos mientras permanecen adaptables a un futuro incierto y la “resiliencia del agua” se refiere a esas características en un sistema hídrico.

La resiliencia del agua no solo es la capacidad de recuperarse de los factores de estrés, sino también la capacidad de adaptar los sistemas para enfrentar el estrés futuro.

El agua es esencial para la resiliencia de las empresas. El cambio climático introducirá cambios dramáticos y profundas incertidumbres que exacerbarán la ya profunda crisis de las aguas.

En la actualidad, el 45 por ciento de las empresas informan estar expuestas a riesgos derivados de la inseguridad hídrica estimada en cientos de millones de dólares.

El cambio climático es el gran reto de nuestra generación y su impacto en el ciclo del agua está fuera de toda duda, siendo especialmente conscientes  de que sus recursos se verán reducidos.

¿Qué relación hay entre la resilencia del agua y la Seguridad Alimentaria?

Debemos tener en consideración que una de las máximas de la seguridad alimentaria es la prevención y minimizar riesgos.

Si tenemos equipos, protocolos de limpieza e instalaciones diseñadas con criterios de diseño higiénico, aseguraremos mejor la inocuidad de nuestros alimentos. Pero, además, reduciremos impactos ambientales (utilizaremos menos productos de desinfección en nuestros procesos de limpieza) y consumiremos menos agua y energía en los mismos, recientes estudios indican que entre un 20%-30% de ahorro.

Un ejemplo de Estrategia actual para la Resiliencia al Agua sería el reúso del agua que puede transformar los efluentes domésticos en agua de riego agrícola para promover la seguridad alimentaria. En la industria se pueden tratar y reutilizar muchos tipos de efluentes de proceso.

El Mandato del CEO del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y su Coalición de Resiliencia del Agua instan a las empresas a lograr un impacto hídrico positivo neto (NPWI) y cadenas de valor resilientes al agua para 2050 a fin de generar resiliencia para sus propias operaciones y las comunidades y ecosistemas en los que operan. Al hacerlo, estas empresas pueden hacer una contribución demostrable al logro del ODS 6: Agua Limpia y Saneamiento

Desde  Mullor, como empresa adherida al Pacto de Naciones Unidas, hacemos extensivo la importancia y conocimiento de la “resiliencia del agua” y el estudio de estrategias como gran reto.

Créditos de la foto del post: Infrogmation of New Orleans - Photo by Infrogmation, CC BY-SA 3.0, Enlace
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