/ March 5, 2025/ RSE

En un contexto de cambio climático y limitación de recursos hídricos, es necesario dirigir esfuerzos hacia soluciones innovadoras que permitan la gestión sostenible del agua, contribuyendo así al Objetivo 6 de Desarrollo Sostenible (ODS).

La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria hace extensivo el Real Decreto 1085/2024, de 22 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de reutilización del agua y se modifican varios reales Decretos que regulan la gestión del agua que contribuye a promover la economía circular y a reforzar la adaptación al cambio climático.

A continuación hacemos un breve resumen sobre la publicación de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria en cuanto la economía circular y la estrategia circular en la gestión del agua.

El agua es un recurso indispensable en la industria alimentaria, no sólo como ingrediente básico de productos, sino también como elemento esencial por ejemplo en el  proceso de limpieza y desinfección.

La Unión Europea ha puesto en marcha el Plan de acción para la economía circular, que permitirá un crecimiento sostenible reduciendo la presión ejercida sobre los recursos naturales. Este plan de acción incluye iniciativas a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos, fomentando el consumo sostenible. 

El Parlamento Europeo define la economía circular como un “modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes cuantas veces sea posible para crear valor añadido«.

diagrama sobre la gestión circular del agua

La aplicación de la estrategia circular en la gestión del agua requiere un enfoque de las 5R: reducir, recircular, reutilizar, recuperar y restituir:

  1. REDUCIR el consumo de agua, especialmente en los procesos de limpieza y desinfección, donde el gasto de agua es generalmente elevado,  por ello es prioritario establecer procedimientos de L+D eficaces.
  2. RECIRCULAR el agua de procesos internos , como la limpieza, para el mismo uso o para usos distintos, reduciendo así el gasto de agua global.
  3. REUTILIZAR el agua tratada en las depuradoras aplicando un tratamiento adicional al proceso convencional de depuración para alcanzar la calidad necesaria para este segundo uso aplicando el enfoque de calidad del agua “adecuada para cada uso”.
  4. RECUPERAR recursos que contienen las aguas utilizadas, como son los macronutrientes (carbohidratos y proteínas) y/o las sustancias de valor, para su posterior valorización.
  5. RESTITUIR el agua, con la mejor calidad posible, en el ecosistema acuático

Se considera esencial promover el aprovechamiento, recirculación y reutilización del agua antes de su incorporación al sistema de saneamiento con el fin de reducir la demanda de recursos hídricos naturales.

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