/ June 24, 2025/ Higiene y desinfección, Mantenimiento de instalaciones

Los vestuarios de instalaciones deportivas se consideran recintos de alto riesgo higiénico, ya que reúnen condiciones favorables para el desarrollo de microorganismos: alta humedad, temperatura elevada y presencia de materia orgánica. Por ello, la limpieza y desinfección adecuada en estos espacios es crucial para proteger la salud de los usuarios, evitar infecciones (hongos, bacterias, virus) y conservar una imagen impecable del centro.

A continuación, os ofrecemos una guía práctica para realizar una limpieza y desinfección eficiente de los vestuarios deportivos, con productos recomendados y el orden correcto de intervención.

Productos recomendados para limpieza y desinfección

personal de mullor en tareas de desinfección en un vestuario de una instalación deportiva

Detergentes neutros: para la limpieza general de superficies.

Desinfectantes: con base de cloro, amonios cuaternarios o alcohol al 70 % para desinfección de superficies.

Desinfectantes antifúngicos: especialmente en zonas húmedas como duchas y suelos.

Todos los productos deben estar registrados y autorizados por las autoridades sanitarias.

Orden de limpieza y desinfección en vestuarios deportivos

1. Preparación previa

  • Colocar señalización de “zona en limpieza”.
  • Usar los EPIs adecuados: guantes, mascarilla y, si procede, gafas de protección.
  • Retirar objetos olvidados y residuos visibles.
  • Ventilar el área.

2. Limpieza en seco

  • Barrer el suelo para retirar polvo, cabellos, papeles, etc.
  • Vaciar y limpiar papeleras.

3. Limpieza húmeda (agua + detergente)

A continuación describimos el orden de espacios y elementos (de más limpio a más sucio):

  • Superficies altas: estanterías, bancos, taquillas exteriores.
  • Paredes: eliminar salpicaduras o restos visibles.
  • Bancos y taquillas: limpiar con paño húmedo y desinfectar.
  • Lavabos y encimeras: frotar con detergente y aclarar.
  • Espejos: con limpiacristales.
  • Secadores y dispensadores: limpiar y verificar funcionamiento.
  • Duchas: limpiar mamparas, grifería y suelos antideslizantes.
  • Inodoros y urinarios: limpiar de exterior a interior con productos específicos y bayetas diferenciadas.
  • Lavabos, WC y duchas: limpiar con productos específicos antical

4. Desinfección

  • Aplicar un desinfectante autorizado (como lejía diluida o amonios cuaternarios) sobre todas las superficies limpiadas.
  • Pomos, grifos, tiradores, interruptores, bancos, taquillas, suelos.
  • Dejar actuar el tiempo indicado por el fabricante antes de aclarar (si procede).

5. Limpieza de suelos

  • Fregar con agua y desinfectante antifúngico, usando el método de doble cubo para evitar contaminación cruzada.
  • Comenzar por la zona más alejada y avanzar hacia la salida.

6. Revisión y reposición

  • Verificar que todo esté limpio, seco y ventilado.
  • Reponer consumibles: papel higiénico, jabón, toallas de papel.

7. Registro de tareas

  • Registrar horarios, zonas intervenidas y personal responsable.
  • Realizar revisiones periódicas por parte del equipo de mantenimiento.

Frecuencia recomendada de limpieza

  • Diaria: suelos, bancos, duchas, lavabos e inodoros.
  • Tras uso intensivo: limpieza adicional tras partidos o clases colectivas.
  • Semanal: limpieza profunda de rejillas, techos y zonas de difícil acceso.
  • Inmediata: intervención ante derrames, vómitos u otros fluidos corporales.

Medidas preventivas complementarias

Es muy importante que la instalación deportiva adopte medidas preventivas adicionales como:

  • Uso obligatorio de chanclas en duchas.
  • Alfombras desinfectantes en las entradas de vestuarios.
  • Ventilación constante y adecuada del espacio.
  • Carteles visibles sobre normas de higiene personal para los usuarios.

Cómo verificar la limpieza y desinfección

Para saber si se ha realizado una correcta limpieza y desinfección en los vestuarios deportivos implica revisar varios indicadores, tanto visuales como técnicos.

  • Inspección visual:
    • el primer paso y más inmediato, no debe haber suciedad visible (polvo, manchas, cabellos, restos de jabón, etc.),
    • superficies secas y sin residuos de productos de limpieza,
    • aspecto y olor (el vestuario debe tener un olor fresco o neutro, nunca a humedad, sudor o productos químicos fuertes),
    • papel higiénico, jabón, toallas de papel deben estar repuestos.
  • Controles microbiológicos (recomendado en centros de alta afluencia):
    • pruebas ATP (Adenosín trifosfato que mide restos biológicos) o tomas de muestras con hisopos (se analizan en laboratorio para detectar presencia de bacterias, hongos o virus).
    • muestreos de áreas críticas como duchas, bancos, grifos, manillas y suelos húmedos.
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